¿Qué es la ALTA SENSIBILIDAD?

Entre un 15-20% de la población es PAS (persona altamente sensible). Este termino ha sido acuñado por la psicóloga Elaine Aron (lee más sobre ella AQUÍ), que es quien ha realizado las mayores investigaciones en este campo, encontrando que la alta sensibilidad es un rasgo de la personalidad con unas características comunes y que se da también en otras especies de animales.

Las PAS percibimos una mayor cantidad de información sensorial y nuestro sistema nervioso la procesa de manera más compleja. Nuestro modo de comprender el mundo es más profundo y complejo. Somos capaces de notar sutilezas que pasan completamente desapercibidas para los demás, cambios en el aspecto (cambio de gafas, de corte de pelo, un adorno fuera de su sitio…) olores, sensación de frío y calor, un elevado nivel de empatía que nos lleva a vivir de manera muy intensa el abanico emocional. Nuestro cerebro está constantemente estimulado de forma inconsciente por toda la información que percibimos del entorno.

Tal y cómo funciona la sociedad hoy en día, resulta esperable que no sea “bien aceptado” el ser “demasiado sensible”. Vivimos en un mundo que a menudo nos resulta hostil, en el que las personas van por su propio camino sin pararse demasiado a mirar al de al lado. Y mientras tanto las PAS nos preguntamos hasta quién será la madre de ese señor que acaba de pasar a nuestro lado en la calle, cómo habrá sido la infancia de esa mujer que se sienta en frente de nosotros en el metro o por qué la naturaleza tiene tantos patrones de repetición perfectos.

Puedes realizar el TEST de la doctora Aron para comprobar si definitivamente eres una persona altamente sensible, aunque es probable que tú o alguien de tu alrededor lo sea y por eso hayas acabado leyendo este artículo.

Sentimos la necesidad imperiosa de comprender el mundo y su complejidad, de comprendernos a nosotros mismos, de saber por qué una canción o un cuadro nos conmueve y así poder seguir nuestro camino en nuestro desarrollo personal.

Las PAS tienen una serie de características comunes:

  • una mayor sensibilidad a la cafeína
  • alto nivel de empatía e intensidad emocional
  • una vida interior rica y compleja
  • elevado grado de conexión con la naturaleza y los animales
  • percepción sensorial agudizada (capacidad para  distinguir, olores, colores, sensaciones al tacto muy intensas)
  • incomodidad ante grupos numerosos de personas
  • sensibilidad a los ruidos fuertes o persistentes
  • elevado nivel de consciencia
  • perfeccionismo

Entre muchas otras, aunque por supuesto dentro de cada persona habrá características únicas porque ningún ser humano es exactamente igual a otro.

Sin duda el reto más difícil para mi ha sido compaginar esa ALTA SENSIBILIDAD con mi maternidad. Porque la demanda exigente de los niños, empaparte constantemente de sus necesidades y emociones, escucharles gritar, pelearse, hacer ruido, etc es algo que genera una sobreestimulación tremenda, y por ello es muy importante conocer este rasgo de manera profunda, y comprendernos a nosotras mismas para equilibrar las necesidades de todos sin dañar la sensibilidad y el bienestar de ninguno. Porque a menudo las madres tendemos a olvidarnos de nosotras, a poner siempre por delante el bienestar de ellos, hacer cursos y talleres para saber hacerlo mejor, pero se nos olvida cómo entendernos y crecer nosotras para vivir en plenitud, y a partir de ahí ellos también podrán seguir ejemplo. No se puede dar de lo que no se tiene.

Y el mejor regalo que yo me he hecho a mi misma ha sido vivir desde la serenidad e intensidad de mi alta sensibilidad sintiéndome a gusto en mi propia piel, sin rechazar esa parte de mi, que cuando no la comprendía me hacía sufrir.

y tú…

¿Conocías este rasgo? ¿Eres PAS o alguien de tu entorno lo es?

 

Espero haberte aportado una nueva perspectiva con esta información

Noelia Rodriguez Izquierdo.

Querida Hana: te lo debo todo

Hoy os quiero hablar de desarrollo y crecimiento personal y para eso quiero recomendaros un libro genial…

Querida incertidumbre: te lo debo todo. Así se titula el libro de Hana Kanjaa del que os vengo a hablar hoy. Hace tiempo que le prometí la reseña y ya no puedo dejarlo pasar más.

Hace años que sigo a Hana, conecté con ella desde el primer momento en que la escuché hablar viendo su charla TEDx. Menudo entusiasmo… qué vitalidad, y menuda experiencia la que contaba. Desde aquel momento empecé a seguirla en redes, a empaparme de sus vídeos de youtube, reírme con sus video-viernes y compartirla en Facebook y demás.

Cuando sacó Circus People yo quería entrar!! pero no era mi momento, no podía permitírmelo económicamente, aunque en realidad, en el fondo, aún no estaba en el escalón preciso de mi camino y me faltaba compromiso conmigo misma.

El caso es que cuando sacó su libro dije: tiene que ser mío. Y como no quería arriesgarme a que en navidad no me cayera, me lo compré yo misma como auto regalo, y qué regalo amigas!!

Lo empecé a leer y ya empecé a llorar, como persona Altamente Sensible conecté al momento con su historia, me sumergí de lleno, y además como tengo su voz y su forma de hablar completamente integrada, me parecía que estuviera leyéndomelo ella misma a mi lado.

Aluciné con su historia, porque claro, cuenta cosas personales que yo no habría imaginado ni por asomo en una mujer como ella. Su nivel de honestidad y transparencia me cautivó. Y empezó a desmontarme mitos, a hacerme ver dentro un poco más y fue la “patada en el culo” que necesitaba para romper con bloqueos que me estaba poniendo a mi misma por miedo. Yo ya he divagado por diversas terapias de crecimiento, coaching, biografía, etc etc, pero esas chispa que tiene Hana fue justo lo que necesitaba. Y lo mejor no acaba aquí… lo mejor es que decidí pasar su legado a alguien más, a una persona a la que quiero muchísimo, que no se sentía feliz con su vida y no sabía muy bien como salir de ese ciclo de apatía que la tenía atrapada. Y le dí el libro, y después de haberle recomendado y aconsejado mil cosas durante años para ayudarla, fue “Querida incertidumbre” lo que le hizo click, y yo no puedo sentirme más feliz y agradecida de que esa magia ocurriese. Así que por supuesto que os tengo que recomendar el libro con todo mi corazón, porque SÉ que os va a ser de gran ayuda. Porque creo que el trabajo de Hana es grandioso y me parece increíble el impacto que las palabras de alguien pueden tener en nuestra propia vida. Yo ahora mismo no estaría trabajando al nivel que estoy, si no hubiera seguido los consejos de su libro, fue justo lo que necesitaba para romper barreras y dar el salto, aunque no un salto como los que ha dado ella desde sitios increíbles a alturas desorbitadas con un par de ovarios, eso me lo dejo para otra vida!

Además Hana dará el 1 de febrero un WEBINAR GRATIS que va a ser la bomba y yo ya estoy apuntada en primera fila!!

Os podéis apuntar AQUI 

En él nos va a contar como romper esa barrera entre la vida que DESEAS y la vida que TIENES.

Espero que os compréis su libro (no me llevo comisión, lo comparto porque me nace del corazón), y me dejéis en comentarios que os ha parecido 😉

Un abrazo, Noelia.

Reflexiones desde el alma…

Hoy no tengo un buen día, tampoco lo tuve ayer. La maternidad para mi es una montaña rusa constante de emociones, sentimientos, caos, calma, amor, locura, nervios, preocupación, alegría, orgullo… Y a veces siento ganas de huir. Como tú. Como cualquier madre o padre que está agotado. Huir de mi misma incluso.

Lo cierto es que ser madre fue lo que me despertó y me hizo darme cuenta de la mentira en la que había vivido hasta entonces. Y desde aquel día todo ha sido una revolución. Y a veces siento que voy a explotar… Porque me pongo a leer las etiquetas de la comida y pfff… me pongo a leer las etiquetas de los champús y pfff… me pongo a leer un nuevo libro de neurociencia infantil y pfff… Ser TAN consciente de TODO a veces me supera. Porque me gustaría hacerlo todo bien, todo el rato y es imposible. Ya digo “me gustaría”…

Y cuando la realidad me supera me vengo abajo, me siento sola, incomprendida, a la deriva en medio de un océano inmenso de lágrimas. Pero… Yo tengo el timón! puede elegir adónde ir. Puedo remar en la dirección que deseo, y si no tengo remos, tendré mis brazos… Siempre se puede elegir. A veces me gustaría poder tener el derecho a pataleta como mis hijos. Coger patalear, llorar, decía que la vida me pesa, que estoy cansada de tanto esfuerzo, de tanta lucha con mi propia historia para ser la mejor versión de mi. Que desisto, que quiero echarme a llorar y ya está. Que alguien me consuele sin juicios como hago con mis hijos. Que me den mimos y abrazos o me hagan reír para que se me pase. Pero resulta que no se puede. Que la adulta de la ecuación soy YO y que SOLO YO puedo hacerme sentir mejor. Que dentro de mi está todo lo necesario para sacudir el polvo, levantarme y volver a caminar erguida. Así que después de una hora en blanco, maldiciendo la vida por dentro, enfadada con el mundo y decepcionada con la vida os dejo este post para que os sirva de motivación.

TÚ VALES, TU ERES TODO LO QUE NECESITAS, TÚ TIENES EL PODER DE SENTIRTE BIEN Y SER FELIZ. ERES MARAVILLOSA Y EL MUNDO ES MÁS BONITO GRACIAS A TI.

Y después de escribir esto y guardarlo en borrador me di mi descanso mental. Me centré a mi misma otra vez y recuperé el bienestar. Tienes el poder de estar bien a cada segundo, sólo tienes que decidirlo y hacerlo.

Ahora desde la calma, desde mi centro y relajada tras una ducha mientras duerme el peque me dispongo a trabajar con la mente clara y el corazón contento. Porque en realidad todo es relativo, y yo estoy dónde quiero estar, dando pasos para ir hacia un lugar MEJOR TODAVÍA. Y eso lleva su tiempo, paso a paso.