El hombre que camina a mi lado

Hace un año que compartí estas palabras para mi marido y hoy me apetece recordarlas y compartirlas… Sin él nada de esto habría sido posible y no puedo sentirme más orgullosa. Tú tienes un compañero así?…

 

“Mi compañero, mi amigo, mi hermano, mi alma gemela, siempre confiando… SIEMPRE apoyando.
Crecer a tu lado es de las mejores oportunidades que me ha dado la vida. Sin duda este viaje no habría tenido el mismo destino sin ti.
De una cafetería argentina en la preciosa isla canaria de Tenerife hasta el infinito o dónde queramos llegar. No hay límites para nosotros.
Sin duda los protagonistas de un nacimiento son la mamá y el bebé, pero sin el padre apoyando en ese saber estar sin más afán que dar amor para que todo fluya, no habría diada ni familia posible para mi. Todo se me queda corto. Has sabido encontrarte cuando todos estábamos perdidos buscando nuestro lugar. Has sabido esperar recibiendo “migajas”. No ha sido fácil para ti, incluso creo que ser padre muchas veces es más difícil… pero estás aquí porque te lo has currado mucho y es algo que quiero compartir con la tribu que tengo aquí. Que sepáis que los hombres así también pueden ir construyéndose a si mismos en el camino, sólo hay que querer. Tú siempre quisiste, y cuando más difícil se ponía, tu más querías! Menudo ejemplo le queda a nuestros hijos.
Gracias amor, por tu entrega sin condición. Si estoy flotando en esta nube es porque tu no me has amarrado a la tierra

Reflexiones desde el alma…

Hoy no tengo un buen día, tampoco lo tuve ayer. La maternidad para mi es una montaña rusa constante de emociones, sentimientos, caos, calma, amor, locura, nervios, preocupación, alegría, orgullo… Y a veces siento ganas de huir. Como tú. Como cualquier madre o padre que está agotado. Huir de mi misma incluso.

Lo cierto es que ser madre fue lo que me despertó y me hizo darme cuenta de la mentira en la que había vivido hasta entonces. Y desde aquel día todo ha sido una revolución. Y a veces siento que voy a explotar… Porque me pongo a leer las etiquetas de la comida y pfff… me pongo a leer las etiquetas de los champús y pfff… me pongo a leer un nuevo libro de neurociencia infantil y pfff… Ser TAN consciente de TODO a veces me supera. Porque me gustaría hacerlo todo bien, todo el rato y es imposible. Ya digo “me gustaría”…

Y cuando la realidad me supera me vengo abajo, me siento sola, incomprendida, a la deriva en medio de un océano inmenso de lágrimas. Pero… Yo tengo el timón! puede elegir adónde ir. Puedo remar en la dirección que deseo, y si no tengo remos, tendré mis brazos… Siempre se puede elegir. A veces me gustaría poder tener el derecho a pataleta como mis hijos. Coger patalear, llorar, decía que la vida me pesa, que estoy cansada de tanto esfuerzo, de tanta lucha con mi propia historia para ser la mejor versión de mi. Que desisto, que quiero echarme a llorar y ya está. Que alguien me consuele sin juicios como hago con mis hijos. Que me den mimos y abrazos o me hagan reír para que se me pase. Pero resulta que no se puede. Que la adulta de la ecuación soy YO y que SOLO YO puedo hacerme sentir mejor. Que dentro de mi está todo lo necesario para sacudir el polvo, levantarme y volver a caminar erguida. Así que después de una hora en blanco, maldiciendo la vida por dentro, enfadada con el mundo y decepcionada con la vida os dejo este post para que os sirva de motivación.

TÚ VALES, TU ERES TODO LO QUE NECESITAS, TÚ TIENES EL PODER DE SENTIRTE BIEN Y SER FELIZ. ERES MARAVILLOSA Y EL MUNDO ES MÁS BONITO GRACIAS A TI.

Y después de escribir esto y guardarlo en borrador me di mi descanso mental. Me centré a mi misma otra vez y recuperé el bienestar. Tienes el poder de estar bien a cada segundo, sólo tienes que decidirlo y hacerlo.

Ahora desde la calma, desde mi centro y relajada tras una ducha mientras duerme el peque me dispongo a trabajar con la mente clara y el corazón contento. Porque en realidad todo es relativo, y yo estoy dónde quiero estar, dando pasos para ir hacia un lugar MEJOR TODAVÍA. Y eso lleva su tiempo, paso a paso.

 

 

Feliz cumpleaños Darío!!

La verdad es que tenía escrito el relato del parto en casa, lo he releído, lo he guardado y está en borrador. No me acaba de convencer. Me resulta muy difícil describir en palabras todo lo que supuso para mi el nacimiento en casa de Darío, siento que no hago justicia a semejante experiencia con lo que he escrito.

Así que he decidido abrir una nueva entrada y contar más que nada mi vivencia emocional. Mis sensaciones, lo que ha supuesto para mi vivir esa experiencia y quien sabe, quizá más adelante os publique el relato si queréis leerlo 😉

El parto de Darío ha sido un PVDC en casa. Asistido por 2 matronas. Fue un parto intenso, duro, “largo”. En realidad así fue el trabajo preparto, porque el parto activo duró en total unas 4hs incluyendo 2hs de expulsivo. Aunque yo ya había pasado toda la noche de preparto bastante regular y la noche anterior en vela también. Pero aún con semejante trabajo e intensidad lo repetiría mil veces.

Sin duda ha sido un viaje de no retorno, una experiencia  absolutamente mamífera y animal. De las que se viven desde las entrañas. De las que he podido comprobar que no tienes el control de nada, y que tu cerebro reptil se apodera completamente de los procesos que desencadenan el parto.

Haber vivido una experiencia así me ha otorgado un nivel de empoderamiento, confianza, fuerza y coraje que no sabía ni siquiera que habitara dentro de mi. Después de haber superado semejante parto me sentía (y me siento) capaz de cualquier cosa. Invencible. No sabía que tenía semejante poder en mi interior y ha sido todo un regalo descubrirlo. Un regalo para siempre.

 

Pude vivirlo desde un lugar privilegiado. Mis matronas y mi marido me trataron como una auténtica diosa, y así mismo lo pude sentir. Con absoluto respeto, amor, aliento, tacto, suavidad… No me faltó de nada. Me sentí totalmente arropada, y valorada además de la dueña y protagonista de ese momento. Todos en mi favor para que yo pudiera hacer lo que tenía que hacer: PARIR.

Un año de ese día alucinante. Un año de bimaternidad. Un año de Darío en todas sus facetas.

Gracias hijo mio por haberme regalado el privilegio de ser tu madre. Por enamorarnos con una sonrisa y buen humor permanentes. Bueno, casi permanentes, porque menudo genio estás empezando a sacar jajaja mi pequeño guerrero. Enamoras a cualquiera con esos ojazos enormes llenos de vida y curiosidad.

Gracias Emma por haber abierto el camino con tu llegada y por haber sabido encajar tu nuevo lugar como hermana mayor. Estoy inmensamente orgullosa de ti.

 

Gracias Pedro, por ser el mejor compañero de vida que podía haber elegido. Por ser un hombre de los que hay pocos. Por elegir amarme cada día sin condición, así, como soy. Elegirte cada día es muy fácil.

Gracias Silvia, Lucía e Inés. Por haber sido profesionales y amorosas a la vez. Por haberme acompañado en el camino de sanar una historia y de crear una nueva. Silvia, tu pusiste la semilla hace unos 5 años y no puedo estarte más agradecida. Lucía, tu me regalaste la mejor experiencia con tu compañía toda la noche, compartiendo cumpleaños con mi hijo. Inés, nunca olvidaré el tacto de tus manos en mi espalda, eres puro amor.

Gracias familia, por habernos respetado con todos vuestros miedos. Por vuestra ayuda incondicional, por el amor con que nos cuidáis siempre. Por no habernos fallado nunca. GRACIAS.

MUY FELIZ CUMPLEAÑOS DARÍO. Te amamos más de lo que se pueda expresar con palabras, y tu llegada al mundo sin duda nos ha cambiado y nos ha hecho mejores personas a todos.

¿Niños creativos o niños deprimidos?

Aunque pueda parecer de película existen hoy en día multitud de niños que desde edad temprana están siendo medicados para “tratar” diversos “trastornos” asociados a su comportamiento. Niños de 6 años que toman ansiolíticos porque “no paran quietos”, porque son “hiperactivos”, porque no rinden en el colegio, porque son agresivos, etc.
Y yo me pregunto ¿por qué?
La infancia es la etapa más importante y determinante en la vida del ser humano, mientras que a la vez la más corta en proporción a nuestra vida total. Las conexiones neuronales que se producen en este período son determinantes para el desarrollo del cerebro y las capacidades cognitivas y emocionales que conformarán nuestra vida adulta. Por ello es fundamental favorecer el mayor número de sinapsis posibles, dejando lugar al aprendizaje creativo propio de la infancia.
Los niños son creativos y curiosos por naturaleza. Llenos de vida y sed de conocimiento.
Tenaces investigadores del funcionamiento del mundo en el que viven.
Pero, ¿en qué momento pierden esa capacidad? ¿es natural que la pierdan como efecto de la madurez? ¿es el ser humano creativo desde que nace hasta que muere?
Sí, el ser humano es creativo por naturaleza (y en condiciones naturales lo es desde que nace hasta que muere).

Pero lo cierto es que tarde o temprano muchos de los niños de hoy en día acaban perdiendo ese interés en el aprendizaje, en la experimentación y creación de nuevos retos porque NO SE LES DEJA.
Desde bebés se ven privados de lo que más necesitan que es contacto materno y paterno. Acuden a guardería, escuela infantil, luego primaria, en jornadas muy intensas para su edad en las que se les enseñan los contenidos de manera unidireccional y sistémica. Privándoles a su vez del aprendizaje vivencial y tiempo familiar.
Y cuando tienen tiempo libre: NO te subas ahí que te vas a caer, NO toques ahí que te vas a manchar, NO se sube por ahí al tobogán, NO corras, NO tires eso al suelo…

Parece que acaban volviéndose pequeños adultos apagados, sin motivación. Sienten que sus necesidades no son importantes, que el mundo es un sitio hostil incomprensible. Si además sus adultos de referencia viven su propia vida sin disfrutarla, y en un estrés caótico constante por cumplir con obligaciones externas, cualquier atisbo de creatividad parece inalcanzable.
Pero en nuestra mano está el poder de acompañar a nuestros niños y niñas a recuperar esa creatividad perdida, o a cultivar y reforzar la que ya traen de serie.
Todos quisiéramos disfrutar de una conciliación familiar/laboral que nos permitiese vivir tranquilos y verles crecer sin prisa, pero nuestro sistema laboral y educativo lo convierten en misión imposible.
Entonces ¿qué podemos hacer para acompañarles adecuadamente en su infancia?
– Sustituir el NO delante de cada frase por un “¿Y si mejor hacemos así?”
– Sentarnos media hora al día en el suelo, con nuestros niños y niñas 100% disponibles a hacer lo que nos demanden, a seguir SUS “reglas del juego”
– Interesarnos por aquello en lo que muestran cierta pasión o insistencia y tirar del hilo para reforzar ese aprendizaje
– Dejarles acceso libre a materiales variados, texturas, colores, cartulinas, pegamento, tijeras, pegatinas (acorde a cada edad para que puedan usarlo sin supervisión)
– Estimular la creatividad dejándoles tocar, manchar y probar
– Darles la mayor libertad posible en entornos seguros (como el parque)
– Decirles CADA DÍA lo felices que nos sentimos de ser sus madres/padres
– Hacerles saber que son ÚNICOS e irrepetibles, incomparables.
– Valorar cada día sus cualidades positivas
¿Qué persona en el mundo que se sienta amada, valorada, respetada e importante puede tener otra cosa en su corazón que no sean GANAS DE VIVIR y SER FELIZ?