Querida Hana: te lo debo todo

Hoy os quiero hablar de desarrollo y crecimiento personal y para eso quiero recomendaros un libro genial…

Querida incertidumbre: te lo debo todo. Así se titula el libro de Hana Kanjaa del que os vengo a hablar hoy. Hace tiempo que le prometí la reseña y ya no puedo dejarlo pasar más.

Hace años que sigo a Hana, conecté con ella desde el primer momento en que la escuché hablar viendo su charla TEDx. Menudo entusiasmo… qué vitalidad, y menuda experiencia la que contaba. Desde aquel momento empecé a seguirla en redes, a empaparme de sus vídeos de youtube, reírme con sus video-viernes y compartirla en Facebook y demás.

Cuando sacó Circus People yo quería entrar!! pero no era mi momento, no podía permitírmelo económicamente, aunque en realidad, en el fondo, aún no estaba en el escalón preciso de mi camino y me faltaba compromiso conmigo misma.

El caso es que cuando sacó su libro dije: tiene que ser mío. Y como no quería arriesgarme a que en navidad no me cayera, me lo compré yo misma como auto regalo, y qué regalo amigas!!

Lo empecé a leer y ya empecé a llorar, como persona Altamente Sensible conecté al momento con su historia, me sumergí de lleno, y además como tengo su voz y su forma de hablar completamente integrada, me parecía que estuviera leyéndomelo ella misma a mi lado.

Aluciné con su historia, porque claro, cuenta cosas personales que yo no habría imaginado ni por asomo en una mujer como ella. Su nivel de honestidad y transparencia me cautivó. Y empezó a desmontarme mitos, a hacerme ver dentro un poco más y fue la “patada en el culo” que necesitaba para romper con bloqueos que me estaba poniendo a mi misma por miedo. Yo ya he divagado por diversas terapias de crecimiento, coaching, biografía, etc etc, pero esas chispa que tiene Hana fue justo lo que necesitaba. Y lo mejor no acaba aquí… lo mejor es que decidí pasar su legado a alguien más, a una persona a la que quiero muchísimo, que no se sentía feliz con su vida y no sabía muy bien como salir de ese ciclo de apatía que la tenía atrapada. Y le dí el libro, y después de haberle recomendado y aconsejado mil cosas durante años para ayudarla, fue “Querida incertidumbre” lo que le hizo click, y yo no puedo sentirme más feliz y agradecida de que esa magia ocurriese. Así que por supuesto que os tengo que recomendar el libro con todo mi corazón, porque SÉ que os va a ser de gran ayuda. Porque creo que el trabajo de Hana es grandioso y me parece increíble el impacto que las palabras de alguien pueden tener en nuestra propia vida. Yo ahora mismo no estaría trabajando al nivel que estoy, si no hubiera seguido los consejos de su libro, fue justo lo que necesitaba para romper barreras y dar el salto, aunque no un salto como los que ha dado ella desde sitios increíbles a alturas desorbitadas con un par de ovarios, eso me lo dejo para otra vida!

Además Hana dará el 1 de febrero un WEBINAR GRATIS que va a ser la bomba y yo ya estoy apuntada en primera fila!!

Os podéis apuntar AQUI 

En él nos va a contar como romper esa barrera entre la vida que DESEAS y la vida que TIENES.

Espero que os compréis su libro (no me llevo comisión, lo comparto porque me nace del corazón), y me dejéis en comentarios que os ha parecido 😉

Un abrazo, Noelia.

5 Errores que debes evitar cometer con tu hijo de Alta Sensibilidad

Los padres siempre deseamos hacerlo bien, lo mejor posible. No me cabe ninguna duda. No he conocido hasta ahora a ninguna madre ni padre que desee hacer daño a su hijo a consciencia o que le de realmente igual lo que sientan sus hijos y cómo esto afectará a su vida presente y futura.

Pero a menudo por falta de conocimiento, de información, de herramientas, no damos en la tecla. Tener niños de Alta Sensibilidad puede resultar extremadamente agotador. Son niños con una intensidad desbordante a nivel emocional, que se sobreestimulan y pierden su equilibrio con facilidad, tienen una sed infinita de respuestas a cuestiones muy profundas y eso en el día a día de una familia puede acabar desgastando mucho.

Así que quiero enseñarte cuáles son los errores habituales que se comenten con estos niños y que suelen suponer para ellos una tristeza profunda y una sensación de incomprensión aún mayor.

  1. Decirles “no es para tanto” cuando nos cuentan algo que ellos sienten o viven como un drama. Nosotros desde fuera no podemos medir su nivel de tristeza o decepción ante lo que ocurre como para poder determinar que esté sobre-reaccionando porque además nuestra vara de medir no tendrá la misma escala que la suya. Podemos decir: comprendo que te sientas así, ¿hay algo que pueda hacer para ayudarte? Estamos mostrando empatía e interés sin juzgar su forma de expresarlo.
  2. Olvidarnos de que son NIÑOS porque muestran un nivel de madurez muy superior en determinados aspectos de su desarrollo. No podemos obviar que aunque se hagan planteamientos muy profundos y puedan comprender conceptos muy abstractos a temprana edad su cerebro no deja de tener una edad biológica determinada conforme a la cual se comportará en muchos otros aspectos.
  3. Intentar manejar su frustración en lugar de guiarle para que sea él mismo quien pueda gestionarla. Debemos aceptar que a veces aunque “pongamos todo de nuestra parte”, nuestros hijos van a explotar igual. Nuestra labor es aceptar que tienen derecho a hacerlo y asegurarnos de que no vulneren su integridad y la de nadie más, pero que canalicen su frustración y/o rabia de la manera que necesiten, con nuestro apoyo.
  4. Querer “bromear” o quitarle importancia a sus problemas. Muchas veces este detalle acaba todavía empeorando más la situación. El niño se siente indignado porque considera que no le tomamos en serio y eso puede hacer que deje de querer contarnos qué le ocurre.
  5. No saber “retirarse a tiempo”. En la mayoría de los casos cuando los niños empiezan a mostrar los primeros síntomas de estar sobreestimulados (en entornos con demasiada gente, ruidos o situaciones que les incomodan) los padres “esperan un poquito más” y para cuando se dan cuenta el volcán ya ha hecho erupción. Es mejor ser conscientes e irnos antes de esos lugares o evitarlos en la medida de lo posible. El resultado a la larga siempre será mejor.

Es muy importante que les acompañemos a zambullirse en ese mundo interno de tanta riqueza para que puedan aprovechar todas sus cualidades en beneficio de sus propio bienestar y para ello debemos permanecer atentos, disponibles y cercanos, siempre desde el amor incondicional y no desde el juicio.

 

Noelia Rodriguez.

 

 

¿Merece la pena tener hijos?

Mi respuesta es clara: No. Tener hijos no merece la pena. ¿Cómo va a merecer la PENA? Menuda perspectiva tan pobre de una experiencia tan compleja como es la maternidad. Una balanza de cosas “buenas y malas” para decidir si es “bonito” o no haber tenido hijos o decidir tenerlos. Es absurdo.

Tener hijos merece la alegria, la entrega, el tiempo. Tener hijos merece la VIDA.

 

Porque es una experiencia como ninguna otra, un aprendizaje tan profundo que es imposible salir indiferente de la maternidad. 

No estoy diciendo que todo el mundo DEBA tener hijos. Estoy diciendo que valorarlo como quien busca los pros y los contras a un coche que se va a comprar me parece de locos.

Igual de loco que pensar si la vida merece la pena ser vivida. La pena? No, la pena no. Merece cada segundo de tu existencia lo que te llevas de este viaje. Y de la misma forma que la vida tiene sus idas y vueltas, experiencias traumáticas y otras bellas y trascendentales, la maternidad no iba a estar exenta de sus días oscuros.

Pero cuando amas a alguien de verdad, lo amas en su totalidad, con sus luces y sombras. Para mi es imposible amar a mis hijos SOLO cuando son “ideales”. Porque amar sus berrinches, sus frustraciones y aprendizajes es lo que me obliga a crecer cada día, lo que me inspira a ser mejor y desear que ellos también aprendan y le encuentren sentido a su existencia. Y amar todo eso no significa que vaya a estar contenta y sudando purpurina en los momentos duros, si no que sacaré lo mejor que pueda de esa experiencia y me seguiré nutriendo de todos los momentos fabulosos que tenemos juntos, de cada uno de sus logros, de cada una de sus alegrías y de cada una de sus metas conseguidas, porque serán en parte también un poquito mías.

Creo que nada merece la PENA en esta vida, creo que es mejor aceptar y valorar cada experiencia que te toque, porque lo único que está en tu mano es la actitud con la que afrontes tus circunstancias, para lograr ser feliz con lo que sea que te pase. Si algo tengo claro y meridiano es que la felicidad habita en mi y no en el mundo que me rodea, así que de mi depende sentirme plena aún mientras dura la tormenta.

Y tú ¿crees que merece la pena tener hijos?

El hombre que camina a mi lado

Hace un año que compartí estas palabras para mi marido y hoy me apetece recordarlas y compartirlas… Sin él nada de esto habría sido posible y no puedo sentirme más orgullosa. Tú tienes un compañero así?…

 

“Mi compañero, mi amigo, mi hermano, mi alma gemela, siempre confiando… SIEMPRE apoyando.
Crecer a tu lado es de las mejores oportunidades que me ha dado la vida. Sin duda este viaje no habría tenido el mismo destino sin ti.
De una cafetería argentina en la preciosa isla canaria de Tenerife hasta el infinito o dónde queramos llegar. No hay límites para nosotros.
Sin duda los protagonistas de un nacimiento son la mamá y el bebé, pero sin el padre apoyando en ese saber estar sin más afán que dar amor para que todo fluya, no habría diada ni familia posible para mi. Todo se me queda corto. Has sabido encontrarte cuando todos estábamos perdidos buscando nuestro lugar. Has sabido esperar recibiendo “migajas”. No ha sido fácil para ti, incluso creo que ser padre muchas veces es más difícil… pero estás aquí porque te lo has currado mucho y es algo que quiero compartir con la tribu que tengo aquí. Que sepáis que los hombres así también pueden ir construyéndose a si mismos en el camino, sólo hay que querer. Tú siempre quisiste, y cuando más difícil se ponía, tu más querías! Menudo ejemplo le queda a nuestros hijos.
Gracias amor, por tu entrega sin condición. Si estoy flotando en esta nube es porque tu no me has amarrado a la tierra

Reflexiones desde el alma…

Hoy no tengo un buen día, tampoco lo tuve ayer. La maternidad para mi es una montaña rusa constante de emociones, sentimientos, caos, calma, amor, locura, nervios, preocupación, alegría, orgullo… Y a veces siento ganas de huir. Como tú. Como cualquier madre o padre que está agotado. Huir de mi misma incluso.

Lo cierto es que ser madre fue lo que me despertó y me hizo darme cuenta de la mentira en la que había vivido hasta entonces. Y desde aquel día todo ha sido una revolución. Y a veces siento que voy a explotar… Porque me pongo a leer las etiquetas de la comida y pfff… me pongo a leer las etiquetas de los champús y pfff… me pongo a leer un nuevo libro de neurociencia infantil y pfff… Ser TAN consciente de TODO a veces me supera. Porque me gustaría hacerlo todo bien, todo el rato y es imposible. Ya digo “me gustaría”…

Y cuando la realidad me supera me vengo abajo, me siento sola, incomprendida, a la deriva en medio de un océano inmenso de lágrimas. Pero… Yo tengo el timón! puede elegir adónde ir. Puedo remar en la dirección que deseo, y si no tengo remos, tendré mis brazos… Siempre se puede elegir. A veces me gustaría poder tener el derecho a pataleta como mis hijos. Coger patalear, llorar, decía que la vida me pesa, que estoy cansada de tanto esfuerzo, de tanta lucha con mi propia historia para ser la mejor versión de mi. Que desisto, que quiero echarme a llorar y ya está. Que alguien me consuele sin juicios como hago con mis hijos. Que me den mimos y abrazos o me hagan reír para que se me pase. Pero resulta que no se puede. Que la adulta de la ecuación soy YO y que SOLO YO puedo hacerme sentir mejor. Que dentro de mi está todo lo necesario para sacudir el polvo, levantarme y volver a caminar erguida. Así que después de una hora en blanco, maldiciendo la vida por dentro, enfadada con el mundo y decepcionada con la vida os dejo este post para que os sirva de motivación.

TÚ VALES, TU ERES TODO LO QUE NECESITAS, TÚ TIENES EL PODER DE SENTIRTE BIEN Y SER FELIZ. ERES MARAVILLOSA Y EL MUNDO ES MÁS BONITO GRACIAS A TI.

Y después de escribir esto y guardarlo en borrador me di mi descanso mental. Me centré a mi misma otra vez y recuperé el bienestar. Tienes el poder de estar bien a cada segundo, sólo tienes que decidirlo y hacerlo.

Ahora desde la calma, desde mi centro y relajada tras una ducha mientras duerme el peque me dispongo a trabajar con la mente clara y el corazón contento. Porque en realidad todo es relativo, y yo estoy dónde quiero estar, dando pasos para ir hacia un lugar MEJOR TODAVÍA. Y eso lleva su tiempo, paso a paso.

 

 

Feliz cumpleaños Darío!!

La verdad es que tenía escrito el relato del parto en casa, lo he releído, lo he guardado y está en borrador. No me acaba de convencer. Me resulta muy difícil describir en palabras todo lo que supuso para mi el nacimiento en casa de Darío, siento que no hago justicia a semejante experiencia con lo que he escrito.

Así que he decidido abrir una nueva entrada y contar más que nada mi vivencia emocional. Mis sensaciones, lo que ha supuesto para mi vivir esa experiencia y quien sabe, quizá más adelante os publique el relato si queréis leerlo 😉

El parto de Darío ha sido un PVDC en casa. Asistido por 2 matronas. Fue un parto intenso, duro, “largo”. En realidad así fue el trabajo preparto, porque el parto activo duró en total unas 4hs incluyendo 2hs de expulsivo. Aunque yo ya había pasado toda la noche de preparto bastante regular y la noche anterior en vela también. Pero aún con semejante trabajo e intensidad lo repetiría mil veces.

Sin duda ha sido un viaje de no retorno, una experiencia  absolutamente mamífera y animal. De las que se viven desde las entrañas. De las que he podido comprobar que no tienes el control de nada, y que tu cerebro reptil se apodera completamente de los procesos que desencadenan el parto.

Haber vivido una experiencia así me ha otorgado un nivel de empoderamiento, confianza, fuerza y coraje que no sabía ni siquiera que habitara dentro de mi. Después de haber superado semejante parto me sentía (y me siento) capaz de cualquier cosa. Invencible. No sabía que tenía semejante poder en mi interior y ha sido todo un regalo descubrirlo. Un regalo para siempre.

 

Pude vivirlo desde un lugar privilegiado. Mis matronas y mi marido me trataron como una auténtica diosa, y así mismo lo pude sentir. Con absoluto respeto, amor, aliento, tacto, suavidad… No me faltó de nada. Me sentí totalmente arropada, y valorada además de la dueña y protagonista de ese momento. Todos en mi favor para que yo pudiera hacer lo que tenía que hacer: PARIR.

Un año de ese día alucinante. Un año de bimaternidad. Un año de Darío en todas sus facetas.

Gracias hijo mio por haberme regalado el privilegio de ser tu madre. Por enamorarnos con una sonrisa y buen humor permanentes. Bueno, casi permanentes, porque menudo genio estás empezando a sacar jajaja mi pequeño guerrero. Enamoras a cualquiera con esos ojazos enormes llenos de vida y curiosidad.

Gracias Emma por haber abierto el camino con tu llegada y por haber sabido encajar tu nuevo lugar como hermana mayor. Estoy inmensamente orgullosa de ti.

 

Gracias Pedro, por ser el mejor compañero de vida que podía haber elegido. Por ser un hombre de los que hay pocos. Por elegir amarme cada día sin condición, así, como soy. Elegirte cada día es muy fácil.

Gracias Silvia, Lucía e Inés. Por haber sido profesionales y amorosas a la vez. Por haberme acompañado en el camino de sanar una historia y de crear una nueva. Silvia, tu pusiste la semilla hace unos 5 años y no puedo estarte más agradecida. Lucía, tu me regalaste la mejor experiencia con tu compañía toda la noche, compartiendo cumpleaños con mi hijo. Inés, nunca olvidaré el tacto de tus manos en mi espalda, eres puro amor.

Gracias familia, por habernos respetado con todos vuestros miedos. Por vuestra ayuda incondicional, por el amor con que nos cuidáis siempre. Por no habernos fallado nunca. GRACIAS.

MUY FELIZ CUMPLEAÑOS DARÍO. Te amamos más de lo que se pueda expresar con palabras, y tu llegada al mundo sin duda nos ha cambiado y nos ha hecho mejores personas a todos.

¿Niños creativos o niños deprimidos?

Aunque pueda parecer de película existen hoy en día multitud de niños que desde edad temprana están siendo medicados para “tratar” diversos “trastornos” asociados a su comportamiento. Niños de 6 años que toman ansiolíticos porque “no paran quietos”, porque son “hiperactivos”, porque no rinden en el colegio, porque son agresivos, etc.
Y yo me pregunto ¿por qué?
La infancia es la etapa más importante y determinante en la vida del ser humano, mientras que a la vez la más corta en proporción a nuestra vida total. Las conexiones neuronales que se producen en este período son determinantes para el desarrollo del cerebro y las capacidades cognitivas y emocionales que conformarán nuestra vida adulta. Por ello es fundamental favorecer el mayor número de sinapsis posibles, dejando lugar al aprendizaje creativo propio de la infancia.
Los niños son creativos y curiosos por naturaleza. Llenos de vida y sed de conocimiento.
Tenaces investigadores del funcionamiento del mundo en el que viven.
Pero, ¿en qué momento pierden esa capacidad? ¿es natural que la pierdan como efecto de la madurez? ¿es el ser humano creativo desde que nace hasta que muere?
Sí, el ser humano es creativo por naturaleza (y en condiciones naturales lo es desde que nace hasta que muere).

Pero lo cierto es que tarde o temprano muchos de los niños de hoy en día acaban perdiendo ese interés en el aprendizaje, en la experimentación y creación de nuevos retos porque NO SE LES DEJA.
Desde bebés se ven privados de lo que más necesitan que es contacto materno y paterno. Acuden a guardería, escuela infantil, luego primaria, en jornadas muy intensas para su edad en las que se les enseñan los contenidos de manera unidireccional y sistémica. Privándoles a su vez del aprendizaje vivencial y tiempo familiar.
Y cuando tienen tiempo libre: NO te subas ahí que te vas a caer, NO toques ahí que te vas a manchar, NO se sube por ahí al tobogán, NO corras, NO tires eso al suelo…

Parece que acaban volviéndose pequeños adultos apagados, sin motivación. Sienten que sus necesidades no son importantes, que el mundo es un sitio hostil incomprensible. Si además sus adultos de referencia viven su propia vida sin disfrutarla, y en un estrés caótico constante por cumplir con obligaciones externas, cualquier atisbo de creatividad parece inalcanzable.
Pero en nuestra mano está el poder de acompañar a nuestros niños y niñas a recuperar esa creatividad perdida, o a cultivar y reforzar la que ya traen de serie.
Todos quisiéramos disfrutar de una conciliación familiar/laboral que nos permitiese vivir tranquilos y verles crecer sin prisa, pero nuestro sistema laboral y educativo lo convierten en misión imposible.
Entonces ¿qué podemos hacer para acompañarles adecuadamente en su infancia?
– Sustituir el NO delante de cada frase por un “¿Y si mejor hacemos así?”
– Sentarnos media hora al día en el suelo, con nuestros niños y niñas 100% disponibles a hacer lo que nos demanden, a seguir SUS “reglas del juego”
– Interesarnos por aquello en lo que muestran cierta pasión o insistencia y tirar del hilo para reforzar ese aprendizaje
– Dejarles acceso libre a materiales variados, texturas, colores, cartulinas, pegamento, tijeras, pegatinas (acorde a cada edad para que puedan usarlo sin supervisión)
– Estimular la creatividad dejándoles tocar, manchar y probar
– Darles la mayor libertad posible en entornos seguros (como el parque)
– Decirles CADA DÍA lo felices que nos sentimos de ser sus madres/padres
– Hacerles saber que son ÚNICOS e irrepetibles, incomparables.
– Valorar cada día sus cualidades positivas
¿Qué persona en el mundo que se sienta amada, valorada, respetada e importante puede tener otra cosa en su corazón que no sean GANAS DE VIVIR y SER FELIZ?

¿Cómo conseguir que tus hijos te escuchen? 5 consejos prácticos

Todos los papás y mamás deseamos que nuestros hijos nos escuchen y en la mayoría de los casos que hagan lo que les pedimos, pero difícilmente podremos conseguir lo segundo sin lo primero. Es importante antes de nada plantearse ¿qué queremos? “Escúchame” es una de las palabras que mes se oyen en torno a los niños, sobre todo cuando los padres pretendemos explicarles o pedirles algo. Y ellos como si tal cosa… parece que nos ignoran ¿verdad? A veces es así porque ellos se distraen con facilidad, se abstraen a sus mundos internos y están a otra cosa, y es sano que así sea.
Pero ¿cómo podemos conseguir su atención verdadera cuando queremos hablar con ellos?

 

  1. Evita la palabra “escúchame” para empezar. Puede parecer una contradicción, pero de alguna manera cuando la pronunciamos les damos la oportunidad de hacer justamente lo contrario, porque todo niño para reafirmarse, en algún momento tiene que negar a sus padres y eso no es malo en sí mismo.
  2. Capta su atención participando, no interrumpiendo. Si el niño está jugando a algo puedes interesarte en su juego, hacer una “aparición estelar” graciosa en escena y jugar con él un par de minutos antes de hablarle de eso que deseas.
  3. Sé breve, no des sermones. Si quieres que te escuche para decirle que tiene que recoger sus cosas, hacer su cama, ir a bañarse, etc. Evita soltar un monólogo de 3 minutos ininterrumpidos sobre la importancia del orden, lo cansad@ que estás de ver sus cosas en el suelo, lo importante que es bañarse porque……… bla bla blaaaa (eso es lo que ellos oirán). Sé concret@ y pide colaboración en vez de imponer un mandato.
  4. Pregunta en vez de ordenar. Sí, claro. Pregúntale si puede escucharte. O cuanto tiempo necesita para acabar lo que está haciendo y poder prestarte atención. Tiene derecho a hacerlo. Igual que tu le pides que espere un momento cuando estás hablando con otro adulto o con una llamada telefónica.
  5. ESCÚCHALE TÚ. Sí, muchas veces. Todos los días, con toda tu atención. Cuando te lo pida o cuando no. Todo lo que puedas (ya sé que a veces tienes trabajo, recados, gestiones). Párate un ratito cada día a escuchar sus historias, sus cosas del cole, sus problemas o sus aventuras. Es la mejor manera de regalarle tu atención para que luego él/ella sepa naturalmente dártela a ti.

Nunca olvides mantener el contacto visual, mirándoles a los ojos y mostrando con tu lenguaje corporal un tono amable y respetuoso.

Y aún así, paciencia… Los niños ven más de lo que oyen, así que predica con el ejemplo y ten paciencia. Conforme van creciendo las cosas mejoran, ellos maduran y aprenden de manera sorprendente. Normalmente devuelven lo que reciben, así que cuando veas que algo no te cuadra en su comportamiento, revisa adecuadamente en qué podrías mejorar tu relación con tus hijos. Habla mucho con ellos, dialoga y abre tu corazón a mostrarles tus sentimientos para poder establecer un vínculo y un diálogo permanente y no solo una “escucha por interés”.

 

Criar en Espiral, el primero grupo de crianza en Ferrol

Hola espirales!! hoy os traigo una novedad que me llena de alegría e ilusión y es que ya tenemos fecha, horario y lugar para el primer grupo de crianza en Ferrol!!

Por fin la comarca podrá contar con un lugar donde hacer tribu, donde compartir nuestras inquietudes, dudas, alegrías y también tristezas (que como en todo en la vida, en la maternidad también las hay) sin juicios y con total apoyo y acompañamiento.

Contarás con mi asesoramiento profesional, y con la conexión y el calor también de estar rodeadas de mamás (y papás si se animan) como TÚ.

El viernes pasado fue la presentación y empezaremos en Octubre. Estáis a tiempo de reservar vuestra plaza (serán limitadas).

 

Será los VIERNES DE 17 A 18:30HS en ESPACIO VIVO (Rúa da Terra 14, Ferrol) Podéis reservar plaza en el 677.065.512
Por supuesto son bienvenidos bebés, hermanitos, mamás, papás, se trata justamente de hacer tribu y compartir JUNTOS!!

Estoy deseando conoceros!!

“SOMOS LA LECHE” un libro que no te puedes perder, entrevista a Alba Padró

El 14 de septiembre sale por fin a la venta SOMOS LA LECHE. El libro sobre lactancia materna que ha escrito Alba Padró Arocas.

Ella “es la leche” para mi y para muchas madres. Es consultora IBCLC, gran referente nacional en temas de lactancia materna, creadora de Lactapp la primera APP de lactancia gratuita, donde puedes resolver muchas de tus dudas para dar el pecho desde tú móvil. He tenido el placer de conocerla en persona cuando yo misma me formé como asesora de lactancia hace dos años y es una mujer que te cautiva con su sonrisa, te asombra con su conocimiento y te conquista con su buen humor y su visión de la vida.
“Somos la leche”, es un libro que creo será referencia en este tema y que no podrá faltar en la mesilla de toda madre, matrona, pediatra y persona vinculada a la crianza y la lactancia materna.
Entre audios de whatsapp, mucho sueño e interrupciones de teta por mi bebé en plena crisis de los 9 meses, hemos hecho esta entrevista que espero os encante tanto como a mi!

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Noelia: Si algo me llamó la atención al leer la noticia sobre tu libro fue el titulo “Somos la leche”, es que es buenísimo lo mires por donde lo mires, ¿cómo se te ocurrió? ¿qué significa para ti?

Alba: En el año 2012-2013 me ofrecieron escribir un blog en una página, que en ese momento se llamaba Criaturas, que llevaba un periodista catalán, que murió hace poco, se llamaba Carlos Capdevilla. Él y Eva (su mujer) me proponen hablar de lactancia. Yo no había escrito nunca y tenía ganas de empezar a contar cosas y había estado participando en foros y en alba lactancia y tenía ganas de contar un poco lo que era para mi la lactancia. Entonces me dicen: pues vale, elige un título y lo primero que se me pasó por la cabeza fue “Som la llet” que es en catalán Somos la leche y nada, le dimos un par de vueltas y enseguida se quedó. Nos pareció que era muy acertado porque contaría muy bien lo que pasaría en el blog, que se hablaría de lactancia desde todos los puntos de vida. Trataba de temas de historia, de patología, lo que vemos diariamente: la mastitis, obstrucciones… también la lactancia en otros mamíferos, que me parece un tema genial, todo todo era somos la lactancia. Y en el libro también se plantearon varios nombres y cuando se planteó en castellano “Somos la leche” estaba claro que tenía que ser. Además hay un capítulo del libro que termina diciendo esto: las mujeres somos la leche.

N: ¿Qué nos vamos a encontrar en sus páginas? ¿cuál ha sido tu intención al escribirlo?

A: He escrito lo que me hubiera gustado encontrar hace casi 18 años cuando nació mi hija. Yo tenía el “¿Qué esperar cuando estás esperando?”. Entre que en el embarazo lo devoré jajaja me faltó eso, la lactancia. Es cierto que hoy en día hay más libros y mucha más información, pero si me apetecía proporcionar… no sé si llamarlo guía porque puedes leerlo como capítulos independientes, pero sí está estructurado para que tenga un hilo conductor, una continuidad, desde el embarazo, el inicio de lactancia en las primeras horas, pasando por la leche. Hablamos de la leche materna, el calostro, de ciertas propiedades, la vuelta al trabajo, problemas habituales, cosas que pasan cuando los niños crecen, cosas divertidas que pasan a madres lactantes, el destete. Tiene toda una estructura. Pero también puedes leerlo según lo que necesites, si te interesa el destete… Pero tiene un orden para leerlo de cabo a rabo si te apetece. Es un libro que te ayuda a pasar todas las etapas, bueno, más que te ayuda… te ACOMPAÑA a pasar todas las etapas.

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N: Acompañar, sin duda una palabra clave en la maternidad. ¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirlo?¿cuál ha sido la parte más dificil?

A: El encargo del libro llegó sobre septiembre-octubre y por suerte, hacía unos meses mi socia María Berruezo había insistido en que escribiera un libro. Así que cuando me llamó la editora y me dijo: ¿quieres escribir un libro? dije: bueno pues ¡estoy en ello! Luego fue cuestión de unos 4 meses ponerme las pilas y terminarlo. ¿Partes difíciles?, no. No recuerdo partes difíciles. Soy muy maniática con las palabras e intentar encontráis las palabras correctas… Quizá lo más complicado ha sido después, repasarlo, leerlo y revisar cada pequeña cosa. Soy de las que nunca está satisfecha, y seguro que ahora cuando lo vuelva a leer diré: ahh q horro lo que dije aquí! Me costó que saliera como yo me imaginaba que tenía que salir, que quedara redondo es quizá lo que más me ha costado siendo tan perfeccionista.

N: Ya ves, el perfeccionismo es lo que tiene, te hace darle vueltas ha todo y nunca te deja satisfecha, pero estoy segura de que a quienes lo necesiten les acabará ayudando en su camino.
Hablando un poco de lo personal ¿qué ha representado en tu vida y tu maternidad tus lactancias?

A: Sí, sí, hablo sobretodo de mi primera lactancia, cosas que me pasaron con la lactancia de María que se repiten y sí, las cuento. Para mi la lactancia ha sido un aprendizaje sobre mi misma, sobre mis capacidades, y un conocimiento sobre mi cuerpo que no tenía. La capacidad ed mi cuerpo que me ha sorprendido bastante. Yo siempre había estado muy “en desacuerdo” con la nariz y los pechos que me habían tocado jajajaj siempre he dicho que los pechos a mi ya me salieron caídos. Nunca había tenido un pecho “estéticamente” bonito y la lactancia me ayudó a ayudarme con mi cuerpo. A entender que esos pechos que no eran perfectos estéticamente, sí lo eran para amamantar. Yo he tenido dos lactancias sin ninguno problema. CERO. No he tenido una grieta, un dolor, NADA en ninguna de las dos, me considero muy muy afortunada.
Yo no sabía nada de lactancia y tuve la suerte de empezar a formar parte de un grupo de lactancia cuando maría tenía 17 días, aterricé y me quedé. Eso fue clave para seguir. Un día en plena crisis de los 15 días estuve a punto de bajar a por leche artificial y si no hubiera encontrado el apoyo necesario lo hubiera dejado. Ya sea en forma de llamada telefónica, de libro, de artículo, todas las madres necesitamos a veces ese pequeño “salvavidas” que nos ayude a centrarnos y a tomar decisiones correctas e informadas. Ya te digo, yo no sabía nada de lactancia. Cuando nació mi hija yo tenía 23 años y recuerdo llamar y decir “yo doy el pecho a demanda pero cada 3 horas” jajaja no sabía nada, CERO.

N: jajaj Eso de la lactancia a demanda cada 3 horas les ha pasado a unas cuantas!! ¿Crees que con toda la información que tenemos hoy en día estamos en una época de cambio en la que la lactancia materna está volviendo a tomar importancia o aún queda mucho para eso?

A: Las cifras de lactancia, al menos en Cataluña, aumentan cada año de manera brutal. Cada vez más mujeres quieren dar el pecho, también cada vez más profesionales se están formando y toman conciencia de lo importante que es estar formados y preparados pero a veces también se da la situación de que sientes que es “el día de la marmota”, que las cosas no cambian y que todo está igual. Pero bueno, cada vez hay más madres que amamantan y que a los 6 meses los indices de lactancia están aumentando, que es muy buena noticia, pero bueno nos falta. Evidentemente nos falta. Lo que la cultura del biberón ha conseguido en ciento y poco años es brutal y nos costará muchísimo recuperar esa confianza, ya no solo a nivel de la lactancia, si no también al nivel del parto. Es la misma confianza en que tú puedes parir y que vas a parir y puedes amamantar. Es cierto que pueden aparecer “problemas” en ambos procesos, pero lo normal es que no aparezcan. Lo normal es que todo vaya bien.

N: Es cierto, parece que nos hemos alejado (en los temas de maternidad) de la idea de la naturalidad para acercarnos a la idea patológica de todo lo que podría salir mal, y esto no tiene por qué ser así.
Para acabar Alba, me gustaría que me dijeras cuál crees que es la mayor dificultad que se podría encontrar una mamá que quiera dar el pecho y un consejo que le darías, ¿cuál es el consejo estrella? esas palabras que crees que no le deberían faltar a ninguna mamá.

A: Te iba a decir que la falta de información, de apoyo, y de tribu. Pero realmente cada vez creo más que lo más difícil (porque además tiene que hacerlo una misma) es CONFIAR en una misma. Verse capaz… Si te ves capaz de parir, de amamantar, de lo que sea, es más probable que lo hagas, pese a que te falte información, apoyo. Sobre todo que crean en ellas mismas y en su capacidad de hacerlo.
Cuando me consultan les pregunto: ¿TÚ que quieres hacer? Cuando sé lo que una madre quiere hacer, a partir de ese punto podemos trabajar, pero siempre partiendo de lo que deseen hacer, me parece clave. Y lo siguiente es: Haz lo que TÚ crees que debes hacer. Nosotras mostramos caminos y la que va a elegir SU camino eres TÚ. Si tu eliges tu camino, vas a estar bien con la decisión que has tomado. Cuando te imponen caminos, no te cuentan todas las opciones es cuando después te puedes sentir, enfadada, frustrada, culpable y todas esas cosas que nos pasan a las madres. Cuando tú tienes TODA la información en la mano y ELIGES, entonces siempre eliges bien el camino.

N: Estoy totalmente de acuerdo Alba, si algo me ha mostrado la experiencia propia y la de las madres de mi alrededor, y que acuden a mi, es que si tomas las decisiones plenamente convencida de que es lo mejor para ti y tu familia en tus circunstancias, entonces hay tranquilidad y seguridad. Por mucho que nadie quiera decirte “la teta hasta los 2 años es lo mejor”, si tu has destetado a los 18 meses porque eso era lo mejor para ti y tu hij@ y lo has hecho convencida, entonces no hay frustración. Si te remueve y te enfada es porque quizá tú no querías acabar esa lactancia pero te presionaron, porque querrías haberlo hecho de otra manera y no la encontraste, etc. Cuando hay consciencia en la decisión hay tranquilidad.

Alba: 100% de acuerdo

N: Muchísimas gracias Alba, por tu tiempo para la entrevista, por todo lo que aportas a las vidas de tantas madres y familias con tu trabajo y te deseo TODO el éxito con tu libro, que se vendan millones, que no falte en la mesilla de ninguna mamá y que haya muchas ediciones. Estoy deseando tenerlo en mis manos y también tengo ya a quien regalárselo.

A: gracias a ti!!

Espero que os haya gustado y que estéis bien atentos al lanzamiento del libro, porque estoy convencida de que se agotará en un momento.

Un abrazo a tod@s!! En la próxima entrada os hablaré de MIS lactancias, os apetece??

Os espero por aquí,
Noelia.